Fitoterapia y aminoácidos para depurar el organismo

 

Para disfrutar de las ventajas del sol sin sufrir sus inconvenientes, conviene prepararse unas semanas antes de las primeras exposiciones.

 

Nuestra piel y el conjunto de nuestras faneras (pelo y uñas) son el espejo de lo que pasa en el interior de nuestro organismo. Si nuestro sistema de eliminación de toxinas no funciona correctamente, nuestro pelo y nuestra piel perderán su belleza. El hígado es uno de los órganos que garantiza la detoxificación regular y natural de los metabolitos.

A causa de diversos factores como la sobreexposición a diferentes productos nocivos (polución, disolventes, medicamentos, conservantes, pesticidas, metales pesados), el consumo excesivo de alcohol o una alimentación demasiado rica en grasas, el sistema de purificación se satura. Gracias a la fitoterapia y ciertos aminoácidos específicos, podremos reactivar las funciones del hígado.

Para ello, escogeremos complementos alimenticios que aporten los siguientes extractos vegetales: alcachofa concentrada en cinarina, rábano negro, cardo mariano concentrado en silimarina, brócoli y clorofila. En cuanto a los aminoácidos destinados a reactivar el hígado, hay que mencionar la cisteína y la metionina.

En un mes, nuestro hígado rendirá más, y tanto nuestra dermis como nuestras faneras presentarán un aspecto sano: buen aspecto, piel más fina, reducción de la tendencia acneica, mejora de la tolerancia digestiva, atenuación de la reactividad dérmica,…

De cara a la exposición solar, es particularmente importante la actividad de las células melanocitas que constituyen el sistema pigmentario. El establecimiento y el mantenimiento de la actividad de los melanocitos se realizan mediante fenómenos muy complejos que implican tanto factores genéticos como diversos sistemas de control enzimático.

La pigmentación facultativa, más conocida como «bronceado», tiene dos componentes: inmediata y retardada. Es inmediata cuando aparece casi instantáneamente; entonces corresponde a una redistribución de las células pigmentadas. Es retardada cuando aparece 3 o 4 días después de una exposición a la radiación UV, y alcanza su máximo entre 10 y 28 días después, pudiendo persistir aún durante varias semanas.

Este tipo de pigmentación es debido al aumento del número de melanocitos y a la cantidad de melanina producida. Esta actividad procede por dos vías: directamente, por la acción de la radiación UV sobre los melanocitos, e indirectamente, por la acción de los sistemas enzimáticos que hacen intervenir el hígado. En la medida en que éste órgano es garante de una correcta acción pigmentaria, conviene asegurar su buen funcionamiento unas semanas antes del período estival.

Con Inovance Hepactiv, podrás preparar tu piel desde dentro para sacarle el máximo provecho al sol.

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