Nuestro organismo dispone de un segundo cerebro. Situado a lo largo del tubo digestivo, es llamado también sistema nervioso entérico (SNE). Juega un papel fundamental en múltiples funciones, y puede ser un factor determinante en la aparición de numerosas patologías (incluso no digestivas, como la enfermedad de Parkinson).

Desde hace algunos años, la investigación muestra mucho interés en el papel del segundo cerebro en el sobrepeso y la obesidad, y ha llegado a conclusiones interesantes.

Estos trabajos se han llevado a cabo sobre ratones sometidos a un régimen alimentario rico en grasas y azúcares. Los investigadores han medido entonces las repercusiones de este régimen sobre el vaciado gástrico y el tránsito, y han constatado una aceleración del vaciado gástrico y una disminución de la sensación de saciedad.

Más específicamente, los investigadores han establecido los hechos siguientes: “El régimen rico en grasas y azúcares impide que el tubo digestivo se adapte a un régimen de adulto y mantiene un fenotipo joven, correspondiente a una edad en la que la toma alimentaria es máxima”.

Fisiológicamente, el régimen hipercalórico conduce a una modificación del SNE (se habla de efecto neuro-protector del 2º cerebro) y por tanto también de las funciones gástricas.

Estos hechos, primero observados en animales, han sido observados recientemente en pacientes obesos. El efecto neuro-protector interviene también en la leptina, una hormona bien identificada en los mecanismos de la saciedad.

Así pues, el 2º cerebro, cuyas neuronas parecen ser “demasiado eficaces”, contribuye al desarrollo de la obesidad. ¡También se le llama “mini cerebro del hambre”!

Con vistas a llevar a cabo nuevos estudios científicos, sería interesante identificar todas las funciones del segundo cerebro, en particular en cuanto a los efectos sobre nutrientes como las grasas, los azúcares y las proteínas, con el objetivo de plantear nuevos comportamientos alimentarios.

Los trabajos de las unidades del INSERM de Nantes y París en colaboración con los investigadores de la Universidad de Múnich han sido publicados en “The Journal of Physiology” en marzo de 2012.

 

 

Fuente:

Diet-induced obesity has neuroprotective effects in murine gastric enteric nervous system: involvement of leptin and glial cell line-derived neurotrophic factor

–  Inserm, U913, Institut Fédératif de Recherche Thérapeutique, IFR26 Nantes, France

–  Université de Nantes, Faculté de Médecine, Nantes, France

–  CHU Nantes, Hôtel Dieu, Institut des Maladies de l’Appareil Digestif, Nantes, France

–  Lehrstuhl für Humanbiologie, Technische Universität München, Freising-Weihenstephan, Germany

–  Inserm, U773, Centre de Recherche Biomédicale Bichat Beaujon, UFR de Médecine Paris 7 – Denis Diderot, IFR02 Claude Bernard, Paris, France

Diet and gastric neurons J Physiol March 1, 2012 590 (5) 1015; doi:10.1113/jphysiol.2011.225250.

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